En un momento dado, le preguntó:
- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasa a los dos?
¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto.
Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas.
Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo:
Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos.
Esta mano la llamamos Dios, y siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Recopilación de cuentos y reflexiones para leer en formaciones, veladas y actividades del Grupo Scout Águila.
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19 sept 2014
5 ene 2014
Los dos amigos
Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
Uno de ellos, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN LA CARA"
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA"
Intrigado, el amigo preguntó:
"¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?"
Sonriendo, el otro amigo respondió:
"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo"
Uno de ellos, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN LA CARA"
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA"
Intrigado, el amigo preguntó:
"¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?"
Sonriendo, el otro amigo respondió:
"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo"
2 jul 2013
Los clavos
Esta es la historia de un niño que tenía muy mal carácter. Frecuentemente se enfadaba con sus amigos, les gritaba y les insultaba duramente.
Un día, su abuelo le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia y se enfadara, debería clavar un clavo detrás de la puerta de su habitación.
El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. El segundo día 33 clavos. Y así, cada día el número de clavos era menor. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar tantos clavos detrás de la puerta. A medida que él aprendía a controlar su enfados, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Dejó de clavar clavos y fue a informar a su abuelo.
Un día, su abuelo le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia y se enfadara, debería clavar un clavo detrás de la puerta de su habitación.
El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. El segundo día 33 clavos. Y así, cada día el número de clavos era menor. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar tantos clavos detrás de la puerta. A medida que él aprendía a controlar su enfados, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Dejó de clavar clavos y fue a informar a su abuelo.
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