Recopilación de cuentos y reflexiones para leer en formaciones, veladas y actividades del Grupo Scout Águila.
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31 mar 2020
10 mar 2017
24 jun 2015
La Isla de las Emociones
Hubo una vez una isla donde habitaban todas las emociones y todos los
sentimientos humanos que existen. Convivían, por supuesto, el Temor, la
Sabiduría, el Amor, la Angustia, la Envidia, el Odio... Todos estaban
allí.
A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido, o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia y la Convivencia lograban aquietar el Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes.
Entonces, el Conocimiento dijo:
- Tengo una mala noticia que darles: la isla se hunde.
Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:
- ¡No, cómo puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!
El Conocimiento repitió:
- La isla se hunde.
A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido, o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia y la Convivencia lograban aquietar el Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes.
Entonces, el Conocimiento dijo:
- Tengo una mala noticia que darles: la isla se hunde.
Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:
- ¡No, cómo puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!
El Conocimiento repitió:
- La isla se hunde.
20 mar 2015
14 mar 2015
En SILENCIO nadie se entiende
Marcos siempre había sido un niño muy curioso. Ya desde pequeño, lo que más le gustaba era bajar a la calle a explorar. Podía pasarse horas y horas recorriendo todos los rincones de su pequeño pueblo, y lo más divertido era que siempre descubría algún detalle nuevo que no había visto antes.
La historia que quiero contarte sucedió una tarde de primavera. Y bueno, la verdad es que Marcos no estaba haciendo nada especial esa tarde. Al fin y al cabo era un niño de diez años bastante normal; tampoco es que estuviera viviendo aventuras interesantes a todas horas… eso sólo pasaba en los videojuegos.
Esa tarde de primavera, Marcos estaba en su habitación haciendo deberes de matemáticas. Estaba muy concentrado: ¡Cuarto de primaria ya no era ninguna tontería!
Frente a su escritorio había una ventana que daba a la calle; desde allí podía ver a la gente y a los coches pasar. Justo cuando levantó la mirada para repasar mentalmente la tabla del 8, vio algo que le llamó tanto la atención que le sacó completamente de sus pensamientos…
Se quedó mirando fijamente lo que le había sorprendido al otro lado de la ventana: era una niña de su edad, sentada en el bordillo de la acera, con una bicicleta morada apoyada a su lado. Estaba sola, con la mirada perdida, como pensativa. A Marcos le extrañó muchísimo no haberla visto nunca antes, ya que vivía en pueblo muy pequeño y conocía a todos los niños de su edad, por lo menos de vista.
¿Qué hacía allí esa niña sola? Marcos no pudo resistir su curiosidad, y decidió bajar a la calle a hablar con ella.
La historia que quiero contarte sucedió una tarde de primavera. Y bueno, la verdad es que Marcos no estaba haciendo nada especial esa tarde. Al fin y al cabo era un niño de diez años bastante normal; tampoco es que estuviera viviendo aventuras interesantes a todas horas… eso sólo pasaba en los videojuegos.
Esa tarde de primavera, Marcos estaba en su habitación haciendo deberes de matemáticas. Estaba muy concentrado: ¡Cuarto de primaria ya no era ninguna tontería!
Frente a su escritorio había una ventana que daba a la calle; desde allí podía ver a la gente y a los coches pasar. Justo cuando levantó la mirada para repasar mentalmente la tabla del 8, vio algo que le llamó tanto la atención que le sacó completamente de sus pensamientos…
Se quedó mirando fijamente lo que le había sorprendido al otro lado de la ventana: era una niña de su edad, sentada en el bordillo de la acera, con una bicicleta morada apoyada a su lado. Estaba sola, con la mirada perdida, como pensativa. A Marcos le extrañó muchísimo no haberla visto nunca antes, ya que vivía en pueblo muy pequeño y conocía a todos los niños de su edad, por lo menos de vista.
¿Qué hacía allí esa niña sola? Marcos no pudo resistir su curiosidad, y decidió bajar a la calle a hablar con ella.
19 feb 2015
Una estrella de mar
Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita y en la cual pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para sus libros. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.
Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar.
El hombre le preguntó al joven que estaba haciendo. Este le contestó:
- “Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán”.
Dijo entonces el escritor:
- “Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales, y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”.
El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó:
- "Para ésta… sí tiene sentido”.
El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas.
A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas…
Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar.El hombre le preguntó al joven que estaba haciendo. Este le contestó:
- “Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán”.
Dijo entonces el escritor:
- “Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales, y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”.
El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó:
- "Para ésta… sí tiene sentido”.
El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas.
A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas…
Cuento sufí
(Numerosos cuentos grabados, editados por José Carlos Bermejo en sus libros sobre cuentos. Más cuentos.)
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22 dic 2014
Historia de Navidad
Era la noche de Navidad. Un ángel se apareció a una familia rica y le dijo a la dueña de la casa:
- Te traigo una buena noticia: esta noche el Señor Jesús vendrá a visitarte a tu casa.
La señora quedó entusiasmada. Nunca había creído posible que en su casa sucediese este milagro. Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús. Encargó pollos, conservas y vino importados.
De repente sonó el timbre. Era una mujer mal vestida, de rostro sufrido, con el vientre hinchado por un embarazo muy adelantado.
- Señora, ¿no tendría algún trabajo para darme? Estoy embarazada y tengo mucha necesidad del trabajo.
- ¿Pero esta es hora de molestar? Vuelva otro día, respondió la dueña de la casa. Ahora estoy ocupada con la cena para una importante visita.
- Te traigo una buena noticia: esta noche el Señor Jesús vendrá a visitarte a tu casa.
La señora quedó entusiasmada. Nunca había creído posible que en su casa sucediese este milagro. Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús. Encargó pollos, conservas y vino importados.
De repente sonó el timbre. Era una mujer mal vestida, de rostro sufrido, con el vientre hinchado por un embarazo muy adelantado.
- Señora, ¿no tendría algún trabajo para darme? Estoy embarazada y tengo mucha necesidad del trabajo.
- ¿Pero esta es hora de molestar? Vuelva otro día, respondió la dueña de la casa. Ahora estoy ocupada con la cena para una importante visita.
19 sept 2014
El lápiz
En un momento dado, le preguntó:
- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasa a los dos? ¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo:
Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano la llamamos Dios, y siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasa a los dos? ¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo:
Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano la llamamos Dios, y siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
29 ago 2014
El Otro Yo
Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres... Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio sonaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres... Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio sonaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.
13 jul 2014
La princesa busca marido

Se presentaron
centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro al
primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la
mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se
terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se
fue.
Habían empezado el primero de enero, cuando entró
diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un
joven.Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando
que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven que había
adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa
pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365
días.
17 abr 2014
El rompecabezas
Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos…
Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado.
Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-”Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie”.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado.
Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-”Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie”.
14 feb 2014
El gran pan
En una ciudad vivía un panadero que poseía un gran horno. Era el único panadero de la ciudad, y el horno era como un edificio de grande.
Una tarde, el panadero reunió todas sus existencias. Sacó del almacén sacos de harina y cogió agua, levadura y sal. Preparó la masa en una artesa en la que cabrían veinte personas. Se metió dentro, y la masa le llegaba hasta los hombros. El panadero amasaba con los pies y con las manos. Después esparció harina e hizo una montaña con la masa. Y la bola crecía y crecía.
El panadero llevó la leña en un carro. Construyó una valla alrededor de la bola y le prendió fuego. El calor era tal que los vecinos empezaron a sudar en la cama. Cuando llegó la mañana, el fuego se había apagado. El pan estaba hecho.
“Está bien”, se dijo el panadero a sí mismo y al pan. Ató cuerdas alrededor del pan y enganchó el caballo. Luego se subió a la silla de montar y salió del horno a caballo. Salió por la puerta de su casa arrastrando el pan.
Una tarde, el panadero reunió todas sus existencias. Sacó del almacén sacos de harina y cogió agua, levadura y sal. Preparó la masa en una artesa en la que cabrían veinte personas. Se metió dentro, y la masa le llegaba hasta los hombros. El panadero amasaba con los pies y con las manos. Después esparció harina e hizo una montaña con la masa. Y la bola crecía y crecía.
El panadero llevó la leña en un carro. Construyó una valla alrededor de la bola y le prendió fuego. El calor era tal que los vecinos empezaron a sudar en la cama. Cuando llegó la mañana, el fuego se había apagado. El pan estaba hecho.
“Está bien”, se dijo el panadero a sí mismo y al pan. Ató cuerdas alrededor del pan y enganchó el caballo. Luego se subió a la silla de montar y salió del horno a caballo. Salió por la puerta de su casa arrastrando el pan.
4 feb 2014
5 ene 2014
Los dos amigos
Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
Uno de ellos, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN LA CARA"
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA"
Intrigado, el amigo preguntó:
"¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?"
Sonriendo, el otro amigo respondió:
"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo"
Uno de ellos, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN LA CARA"
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA"
Intrigado, el amigo preguntó:
"¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?"
Sonriendo, el otro amigo respondió:
"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo"
23 dic 2013
18 dic 2013
Una buena noticia
Aquella
noche era especial. Olentzero lo sabía. Es más, casi se puede decir
que había pasado todo el año esperando aquella noche, lo cual es un
trabajo muy pero que muy fatigoso para un carbonero: tenía que salir
al mundo a dar una buen a noticia. La noticia era tan buena que
pesaba mucho, mucho más de lo que pesan las noticias normales y corrientes. Aquel esfuerzo solía requerir comer bien, pero que muy
bien. Beber bien, muy pero que muy bien. Y además andar, andar
mucho, atravesar parte del mundo y eso también se las trae si vives
en un monte al que nadie le ha puesto nombre, que ni tú sabes dónde
está, que está cerca y lejos según se mire, arriba y abajo según
crean unos y otros, dentro y fuera según qué teorías estén de moda.
Olentzero
sabía que no era el único que tenía que dar aquella noticia. Le
habían llegado rumores de que había otros que compartían aquella
responsabilidad: Papá Nöel, Santa Klaus, entre otros. Y hasta unos
emisarios reales del lejano Oriente que atravesaban desiertos, mares
y montañas en
sus camellos, cargados de regalos maravillosos, pero que sin embargo
llegaban más tarde que él, cuando todo el mundo ya sabía lo que
él, en aquel momento, tenía que saber y no recordaba.
3 dic 2013
Se venden cachorros
Un tendero estaba clavando sobre la puerta de su tienda un letrero que decía: "Se venden cachorros".
Letreros como ese tiene una atracción especial para los niños pequeños y efectivamente, un niño apareció bajo el letrero del tendero.
- ¿Cuánto cuestan los cachorros?- pregunto.
- Entre 30 y 50 € -respondió el tendero.
El niño metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas.
- Tengo 2.37 € -dijo- ¿puedo verlos, por favor?
El tendero sonrió y silbó, y de la caseta de los perros salió "Dama", que corrió por él pasillo de la tienda seguida de cinco pequeñitas, diminutas bolas de pelo. Un cachorro se estaba demorando considerablemente. El niño inmediatamente distinguió al cachorro rezagado…
- ¿Qué le pasa a ese perrito?- preguntó señalando al último.
- ¿Cuánto cuestan los cachorros?- pregunto.
- Entre 30 y 50 € -respondió el tendero.
El niño metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas.
- Tengo 2.37 € -dijo- ¿puedo verlos, por favor?
El tendero sonrió y silbó, y de la caseta de los perros salió "Dama", que corrió por él pasillo de la tienda seguida de cinco pequeñitas, diminutas bolas de pelo. Un cachorro se estaba demorando considerablemente. El niño inmediatamente distinguió al cachorro rezagado…
- ¿Qué le pasa a ese perrito?- preguntó señalando al último.
10 nov 2013
El corazón más bello
Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó a gritos que poseía el corazón mas hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en el ni manchas ni rasguños. Coincidieron todos que era el corazón más hermoso que habían visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguro poseer el corazón mas hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acerco y dijo:
"¿Por qué dices eso, si tu corazón no es tan hermoso como el mío?"
Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, este estaba cubierto de cicatrices e incluso había zonas donde faltaban trozos y estos habían sido reemplazados por otros que no correspondían, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor. Es mas, había lugares con huecos, donde faltaban grandes trozos.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en el ni manchas ni rasguños. Coincidieron todos que era el corazón más hermoso que habían visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguro poseer el corazón mas hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acerco y dijo:
"¿Por qué dices eso, si tu corazón no es tan hermoso como el mío?"
Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, este estaba cubierto de cicatrices e incluso había zonas donde faltaban trozos y estos habían sido reemplazados por otros que no correspondían, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor. Es mas, había lugares con huecos, donde faltaban grandes trozos.
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sin recibir nada a cambio
17 oct 2013
Un largo desfile
Imagina un mundo en el que la talla de cada uno es proporcional a sus ingresos. Supongamos que tú ganas algo más que la media en un estado rico; esto te daría una estatura de 1,73 m.
Hoy es un día especial. Eres el comentarista de un gigantesco desfile de la totalidad de los habitantes del planeta. El desfile está organizado de forma que todos habrán pasado por delante de ti en UNA HORA. El desfile acaba de comenzar; todos han empezado a moverse. Ahora te toca a ti hacer los comentarios.
"Pero, ¿realmente ha comenzado? Sigo sin ver nada, perdón, sí. Parece increíble, miles y miles de seres más pequeños que hormigas, que resbalan por encima de mis pies, no puedo distinguir que son.
Hoy es un día especial. Eres el comentarista de un gigantesco desfile de la totalidad de los habitantes del planeta. El desfile está organizado de forma que todos habrán pasado por delante de ti en UNA HORA. El desfile acaba de comenzar; todos han empezado a moverse. Ahora te toca a ti hacer los comentarios.
"Pero, ¿realmente ha comenzado? Sigo sin ver nada, perdón, sí. Parece increíble, miles y miles de seres más pequeños que hormigas, que resbalan por encima de mis pies, no puedo distinguir que son.
22 sept 2013
El Cuento de la Paz
Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en un cuadro la paz perfecta.
Muchos artistas lo intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero sólo hubo dos que le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo azul con tenues nubes blancas. Cualquiera que observara esta pintura pensaba que reflejaba la paz perfecta.
Muchos artistas lo intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero sólo hubo dos que le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo azul con tenues nubes blancas. Cualquiera que observara esta pintura pensaba que reflejaba la paz perfecta.
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